Ajuste de dificultad
El ajuste de dificultad es la regla que mantiene estables los tiempos de bloque de una criptomoneda al subir o bajar la dificultad de minería cuando cambia el hash rate.
Definición
El ajuste de dificultad es el proceso automático que usa una criptomoneda de prueba-de-trabajo para modificar qué tan difícil es para los mineros encontrar el siguiente bloque válido. Mantiene la llegada de bloques a un ritmo promedio predecible, incluso cuando los mineros agregan o retiran grandes cantidades de potencia de cómputo.
En Bitcoin, el objetivo es un bloque aproximadamente cada 10 minutos. Aun así, los bloques individuales pueden encontrarse en segundos o tardar más de una hora, porque la minería se basa en probabilidades.
Cómo funciona
Los mineros hashean repetidamente los datos del bloque hasta encontrar un resultado por debajo del objetivo de la red. Un objetivo más bajo significa que es más difícil encontrar un hash válido, por lo que la dificultad es mayor.
Bitcoin revisa el tiempo que llevó minar los 2,016 bloques más recientes, que deberían tomar unas dos semanas a 10 minutos por bloque. Si esos bloques se minaron demasiado rápido, el protocolo aumenta la dificultad. Si se minaron demasiado lento, la reduce.
Este ajuste está incorporado en las reglas de consenso, de modo que los nodos pueden verificarlo sin confiar en una empresa, pool de minería o administrador. Después del ajuste, los bloques deben cumplir el nuevo objetivo o son rechazados.
Otras monedas de prueba-de-trabajo pueden ajustar con mayor frecuencia, usar fórmulas distintas o apuntar a otros tiempos de bloque. La idea es la misma: hacer coincidir la dificultad con el hash rate que compite por los bloques.
Por qué importa
El ajuste de dificultad ayuda a que las redes de prueba-de-trabajo se mantengan estables mientras cambian las condiciones de minería. Sin él, un aumento repentino del hash rate haría que los bloques llegaran demasiado rápido y se crearan monedas más rápido de lo previsto. Una caída repentina del hash rate haría que los bloques llegaran demasiado lento, retrasando las transacciones.
Para los mineros, el ajuste de dificultad afecta directamente los ingresos esperados. Cuando la dificultad sube, cada unidad de hash rate obtiene una porción menor de recompensas y comisiones. Cuando la dificultad baja, los mineros que permanecen tienen una mayor probabilidad de encontrar bloques con el mismo equipo.
Para los usuarios, el ajuste ayuda a mantener los tiempos de confirmación y la emisión de monedas más cerca del calendario prometido por el protocolo.